MANIFESTO AOS POVOS LATINOAMERICANOS
VENEZUELA MULHER
MADURO
MANIFESTO BARCELONA
MOBILIZAÇÃO
Nota da Frente Revolucionária dos Trabalhadores, em solidariedade e defesa do povo e governo da Venezuela!
As forças imperialistas atacaram nesta madrugada o solo interno da Venezuela com bombardeios aéreos por drones.
Até o momento não se sabe o paradeiro do presidente Nicolas Maduro e sua esposa, a primeira combatente Cilia Flores, nem se ouve vítimas fatais.
O povo venezuelano de pronto, tomou as ruas em defesa do seu país e seu governo, e a Força Armada bolivariana está em profundo estado de prontidão e combate.
A agressão covarde e vil por parte da Casa Branca constitui um dos crimes mais graves, cometido pelo imperialismo contra a América Latina nos últimos tempos. Abre assim, precedentes perigosíssimos para uma ofensiva generalizada dos Estados Unidos contra todos os países no mundo, não só em Nossa América.
Até o momento, as reações dos chefes de Estado em toda a nossa região têm sido muito tíbias, protocolares e em grande medida pusilânime, tamanho a gravidade da situação.
O que restava ainda do suposto "direito internacional", plasmado na Carta das Nações Unidas, está rasgado e o imperialismo em crise avançará para sua política neocolozizadora contra os povos.
Na América Latina em particular, corremos o risco de sermos arrastados para guerras permanentes do imperialismo, como ocorre no Oriente Médio, onde vemos países balcanizados, Estados falidos e desestruturados, a selvageria e o reino do caos imperando.
Nos solidarizamos militantemente com nossos irmãos venezuelanos e com o presidente Maduro e sua família. Neste momento é urgente formarmos uma coordenação continental para tomarmos as ruas, as embaixadas e consulados estadunidenses em defesa da Venezuela e das vidas do presidente Nicolas Maduro e Cilia Flores.
Que os governos latinoamericanos e caribenhos tomem postura enérgica e prática contra este crime gravíssimo cometido pelos bandidos imperialistas.
Mais uma vez, nós da Frente Revolucionária dos Trabalhadores do Brasil, estamos incondicionalmente e até às últimas consequências ao lado do povo e governo venezuelano.
SOBRE EL ATAQUE DE ESTADOS UNIDOS A VENEZUELA
Declaración del FAI
Estados Unidos intenta someter a Venezuela como primer paso para recolonizar América Latina, empezando por eliminar el obstáculo que supone el actual presidente Nicolás Maduro, para después desmontar el estado bolivariano y poder neutralizar al Ejército. Todo ello para apropiarse, en primera instancia, del petróleo y sus instalaciones.
En el mes de agosto de 2025 se produjo la mayor concentración de la historia de fuerzas militares del Comando Sur de los EE.UU frente a las costas venezolanas. El objetivo era bloquear Venezuela por tierra, mar y aire y a continuación, atacarla. Una operación recogida como parte de la Estrategia de Seguridad Nacional que establece explícitamente la recolonización de América Latina y el Caribe por los EE.UU.
El 26 y 27 de diciembre, Donald Trump declaraba: “nos devolverán todo lo que nos robaron” (petróleo, gas, tierras, activos), poniendo, negro sobre blanco, la máxima imperialista de que el saqueo debe ser recompensado.
Una vez más, la primera parte de la estrategia imperialista fue la criminalización, la construcción de un relato para consumo interno: la lucha contra el narcotráfico. El complejo comunicacional construyó un programa de propaganda sistemática para producir un ablandamiento artillero mediático que convenciera a la población de los Estados Unidos de la necesidad de gastar dinero en la invasión de Venezuela.
Se difundieron imágenes borrosas, sin ningún detalle, de ataques a lanchas en el mar, sin detenciones, sin imágenes de los contenidos de las lanchas, ni de las personas, ni de las rutas…. nada que permitiera a los estadounidenses comprobación alguna. Vídeos cortos, simples, sin historia, destinados a alimentar un estereotipo creado para la clase media norteamericana, núcleo del pensamiento del modo de vida americano.
En estos momentos ya se difunden las imágenes del éxito del ataque a Venezuela, las noticias del secuestro del presidente venezolano -que no le llaman secuestro sino captura-; de ahí en adelante seguirán el guion del manual norteamericano del “cambio de régimen”. Nada de esto es nuevo, quizá en las formas, pero existe una continuidad en cómo ha operado el imperio a lo largo de su historia.
Sin duda vivimos en tiempos de riesgos e incertidumbre, estamos en un periodo de transición hacia un nuevo modelo de gobernanza mundial que no solo no está definido sino que aun está pendiente del resultado de múltiples acontecimientos, de cómo se conforman definitivamente los bloques ahora en construcción y del desarrollo de estrategias como la estadounidense de Seguridad Para América latina y el Caribe de la que ahora se está dando el primer paso.
Nada cambia excepto la forma directa y explicita de sus objetivos. El Comando Sur, protagonista de esta operación, ya lo venía haciendo desde años atrás, ¿pero quién lee sus informes?. Ahora sí, porque al igual que en Palestina, el crimen se ha banalizado hasta ser solo una tendencia en las redes y se puede alardear de ello sin mayores consecuencias.
Palestina viene al caso, forma parte de la misma guerra, son los mismos verdugos y sus mismos cómplices, también comparten la coyuntura: Un occidente en descomposición, el petróleo de la zona, las rutas del comercio mundial, la necesidad de mostrar la arbitrariedad y la impunidad para que sea creíble, en resumen, el poder imperial.
Hace algunos años Atilio Boron en una conferencia sobre el declive de la economía estadounidense explicó, no solo la decadencia del Occidente; también relató que los Estados Unidos podrían mantener su actual modo de vida recolonizando América Latina y el Caribe, es decir, apropiándose libremente de todas las riquezas, controlando el comercio y deshaciéndose de sus competidores en esa región, especialmente de China, afianzándose como superpotencia regional a la espera de recuperarse cómo hegemón mundial, algo a lo que no renunciará hasta su colapso final.
Ya ha sido atacada Venezuela; le seguirán el resto, toda América Latina y el Caribe. El guion será el mismo: criminalizar, aislar, destruir; una fórmula de éxito ensayada en multitud de ocasiones, pero que no ha sido invulnerable ya que siempre han existido resistencias que los han frenado y derrotado.
La resistencia venezolana ha sobrevivido al acoso permanente de los Estados Unidos, durante más de 25 años, ha sufrido golpes de Estado, guarimbas, atentados terroristas, el saqueo de sus bienes, gobiernos paralelos, bloqueos y asedios. Los Estados Unidos han necesitado movilizar toda una flota para secuestrar al presidente constitucional Nicolás Maduro; cabe preguntarse qué necesitará para someter a toda Venezuela.
Desde el internacionalismo, desde la defensa de la soberanía y la independencia de todos los pueblos, hacemos un llamado a la movilización y la unión de todas las luchas para extender la resistencia allá donde se produzca cualquier intervención imperialista.
En un mundo en el que se reconoce la existencia de 50 conflictos armados, América Latina y el Caribe se había conjurado como territorio de paz en 2014, una paz ahora violada por el imperio del norte. La paz no es pasiva, hay que alimentarla, cuidarla y protegerla todos los días y defenderla cuando es agredida.
Llamamos a defender la institucionalidad venezolana, la legitimidad de su presidente y la soberanía de su pueblo. Denunciamos el secuestro de su presidente como un crimen y alzamos nuestra voz para proclamar que Venezuela no está sola.
Frente Antiimperialista Internacionalista, 4 de enero de 2026
SOBRE O ATAQUE DOS ESTADOS UNIDOS À VENEZUELA
Declaração da FAI
Os Estados Unidos estão tentando subjugar a Venezuela como um primeiro passo para recolonizar a América Latina, começando por eliminar o obstáculo representado pelo atual presidente Nicolás Maduro e, em seguida, desmantelando o Estado bolivariano para neutralizar as forças armadas. Tudo isso visa, antes de mais nada, a apropriação do petróleo e da infraestrutura do país.
Em agosto de 2025, a maior concentração de forças militares do Comando Sul dos EUA na história foi mobilizada na costa da Venezuela. O objetivo era bloquear a Venezuela por terra, mar e ar, e então atacá-la. Essa operação fazia parte da Estratégia de Segurança Nacional, que delineia explicitamente a recolonização da América Latina e do Caribe pelos Estados Unidos.
Nos dias 26 e 27 de dezembro, Donald Trump declarou: "Eles devolverão tudo o que nos roubaram" (petróleo, gás, terras, bens), colocando, preto no branco, a máxima imperialista de que a pilhagem deve ser recompensada.
Mais uma vez, a primeira parte da estratégia imperialista foi a criminalização, a construção de uma narrativa para consumo interno: a luta contra o narcotráfico. O aparato de comunicação construiu um programa sistemático de propaganda para produzir um amolecimento da opinião pública mediado pela mídia, convencendo a população dos Estados Unidos da necessidade de gastar dinheiro na invasão da Venezuela.
Imagens borradas e sem detalhes de ataques a barcos no mar foram divulgadas, sem prisões, sem filmagens do conteúdo das embarcações, das pessoas a bordo ou das rotas percorridas — nada que permitisse aos americanos verificar os fatos. Vídeos curtos e simples, desprovidos de contexto, criados para reforçar um estereótipo da classe média americana, o cerne do estilo de vida americano.
Já circulam imagens do ataque bem-sucedido à Venezuela, juntamente com notícias do sequestro do presidente venezuelano — que eles chamam de captura, não de rapto. Daqui para a frente, seguirão o roteiro do manual americano de "mudança de regime". Nada disso é novo, talvez apenas nos métodos, mas há uma continuidade na forma como o império tem operado ao longo de sua história.
Sem dúvida, vivemos em tempos de risco e incerteza. Estamos em um período de transição rumo a um novo modelo de governança global que não só está indefinido, como ainda aguarda o desfecho de múltiplos eventos, a formação definitiva dos blocos em construção e o desenvolvimento de estratégias como a Estratégia de Segurança dos EUA para a América Latina e o Caribe, cujo primeiro passo já está sendo dado.
Nada muda, exceto a natureza direta e explícita de seus objetivos. O Comando Sul, protagonista desta operação, vem fazendo isso há anos, mas quem lê seus relatórios? Agora eles leem, porque, assim como na Palestina, o crime foi tão banalizado que se tornou apenas um assunto em alta nas redes sociais, e eles podem se vangloriar disso sem grandes consequências.
A Palestina é relevante, faz parte da mesma guerra, os algozes e seus cúmplices são os mesmos, compartilham também as mesmas circunstâncias: um Ocidente em decadência, o petróleo da região, as rotas do comércio mundial, a necessidade de demonstrar arbitrariedade e impunidade para ser credível, em suma, o poder imperial.
Há alguns anos, Atilio Boron, em uma conferência sobre o declínio da economia americana, explicou não apenas o declínio do Ocidente; ele também afirmou que os Estados Unidos poderiam manter seu atual modo de vida recolonizando a América Latina e o Caribe, ou seja, apropriando-se livremente de toda a riqueza, controlando o comércio e eliminando seus concorrentes naquela região, especialmente a China, consolidando-se como uma superpotência regional enquanto aguardam a recuperação de sua hegemonia global, algo que não abandonarão até seu colapso final.
A Venezuela já foi atacada; o resto da América Latina e do Caribe seguirá o mesmo caminho. O roteiro será o mesmo: criminalizar, isolar, destruir; uma fórmula de sucesso testada inúmeras vezes, mas que não se mostrou infalível, pois sempre houve resistências que a detiveram e derrotaram.
A resistência venezuelana sobreviveu ao assédio implacável dos Estados Unidos por mais de 25 anos, suportando golpes de Estado, protestos violentos, ataques terroristas, saques a seus bens, governos paralelos, bloqueios e cercos. Os Estados Unidos precisaram mobilizar uma frota inteira para sequestrar o presidente constitucional, Nicolás Maduro; fica a dúvida sobre o que será necessário para subjugar toda a Venezuela.
De uma perspectiva internacionalista, em defesa da soberania e independência de todos os povos, apelamos à mobilização e à unidade de todas as lutas para estender a resistência onde quer que ocorra qualquer intervenção imperialista.
Num mundo onde se reconhecem 50 conflitos armados, a América Latina e o Caribe declararam-se um território de paz em 2014, uma paz agora violada pelo império do norte. A paz não é passiva; deve ser nutrida, cuidada e protegida diariamente, e defendida quando atacada.
Exigimos a defesa das instituições venezuelanas, a legitimidade de seu presidente e a soberania de seu povo. Denunciamos o sequestro de seu presidente como um crime e elevamos nossas vozes para proclamar que a Venezuela não está sozinha.
Frente Internacionalista Anti-Imperialista, 4 de janeiro de 2026
ACESSE TAMBÉM
1
BLOG PCTB BR
2
FLAMARX
3
DIÁRIO DO PCTB


Nenhum comentário:
Postar um comentário
O capitalismo está podre. Todos sabemos disso. Mas ele não cai sozinho